Hay veces, en los que sí, el ser humano, nosotros, nos contradecimos sin más, con mucha frecuencia, a veces más de la que nos podemos dar cuenta y/o apreciar. Pero esto no es más que por la simple razón de nuestras dudas, sí, así es, nuestras dudas son culpables de nuestras contradicciones y arrepentimientos. Pero, por más que esto pueda parecer un impedimento para continuar, pensad... ¿Qué sería de la vida sin nuestras dudas, sin la aventura, sin nuestros miedos? Y por ultimo y no menos importante... sin los por qués. Hay veces que necesitamos encontrar el por qué de las cosas, para poder avanzar, pero lo que a veces no sabemos, es que, en ocasiones, lo más importante es el qué, sin importar el cómo.
Esto, puede parecer una contracción en toda regla, y sí, es así, y en esto consiste la vida, en cambiar de opinión sobre algo, que una vez tenías suficientemente claro, pero que después todo aquello que habías solucionado, que esa parte de ti estaba decidida, se desmorona, y acabas con las mismas dudas y con las mismas cuestiones en tu cabeza.
Quizá, todo es mas fácil de lo que pueda parecer, y somos nosotros quién lo complicamos y hacemos de las cosas todo un problema. Quizá, sea un verdadero problema. El Mundo, no es más que un mar de dudas...
No hay comentarios:
Publicar un comentario